
La infraestructura: un requisito fundamental para habilitar servicios de salud
Como es bien sabido, en Colombia la prestación de servicios de salud es una actividad bastante regulada y vigilada, en armonía con la normatividad internacional, al tener un impacto directo en la salud y la vida de los pacientes.
En línea con este presupuesto, la Resolución 3100 de 2019 reglamenta los estándares mínimos que deben ser atendidos por cualquier prestador de servicios de salud, para desarrollar su actividad profesional o institucional. Uno de estos es el de infraestructura, que establece las condiciones mínimas para garantizar una atención segura y de calidad a los pacientes.
En los procesos de habilitación de servicios de salud, este debería ser el primer aspecto a tener en cuenta, por las implicaciones reglamentarias que tiene, pero adicionalmente porque el cumplimiento de todos los requisitos de este estándar suele ser una de las variables que más inversión y tiempo requieren, por lo cual resulta trascendental informarse y asesorarse correctamente, antes de invertir cualquier dinero.
La infraestructura no se limita a contar con un espacio físico adecuado. También incluye condiciones de seguridad, accesibilidad, saneamiento, circulación y disponibilidad de áreas necesarias para la prestación de los servicios de salud, entre otros.
¿Qué evalúa el estándar de infraestructura?
Durante el proceso de habilitación, las entidades de control territoriales llevan a cabo la verificación de varios aspectos de este estándar, con lo que se busca minimizar riesgos para pacientes, colaboradores y visitantes. Para ello, las instalaciones deben permitir una atención segura, eficiente y acorde con el servicio ofertado.
Algunos aspectos que suelen evaluarse son:
- Condiciones locativas adecuadas para la prestación del servicio.
- Disponibilidad de servicios públicos esenciales.
- Iluminación y ventilación apropiadas.
- Áreas diferenciadas para atención, procedimientos y apoyo.
- Condiciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida.
- Manejo seguro de residuos hospitalarios.
- Señalización y rutas de evacuación.
- Condiciones de seguridad para pacientes y trabajadores.
Infraestructura según el tipo de servicio
Los requisitos de infraestructura suelen variar dependiendo de la complejidad y naturaleza del servicio habilitado. No es lo mismo habilitar un consultorio de psicología que un servicio de cirugía o una unidad de hospitalización.
Por esta razón, la Resolución 3100 de 2019 establece criterios específicos para cada servicio de salud, definiendo espacios mínimos, áreas de apoyo e interdependencias necesarias para garantizar una atención segura.
En algunos casos, los servicios de apoyo pueden ser propios o contratados, siempre que cumplan con las condiciones establecidas por la normatividad vigente.
Aspectos estructurales que generan mayor atención durante las verificaciones
Uno de los errores más frecuentes en los procesos de habilitación es rentar o adquirir un inmueble, ya sea comercial o residencial, asumiendo que puede utilizarse automáticamente para prestar servicios de salud.
Las autoridades sanitarias suelen verificar, entre otros, aspectos como:
Uso adecuado de la edificación
El uso del suelo del inmueble debe estar autorizado para actividades relacionadas con la prestación de servicios de salud y cumplir con las disposiciones urbanísticas aplicables.
Seguridad estructural
Las edificaciones construidas antes de ciertas fechas pueden requerir documentación adicional relacionada con vulnerabilidad estructural y licencias de construcción, según lo establecido en la normativa vigente.
Accesibilidad
Los usuarios deben poder acceder a los servicios de manera segura, incluyendo personas con discapacidad o movilidad reducida. Este aspecto es cada vez más relevante durante las visitas de verificación.
Acabados
Los materiales, los diseños, las áreas, la disposición del mobiliario y equipos, así como los acabados, deben estar en armonía con la norma y con el tipo de servicio que se presta.
La importancia de una evaluación previa
Como se dijo al inicio, antes de generar compromisos de renta o de compra de un inmueble que se va a destinar a la prestación de servicios de salud, es recomendable realizar una evaluación técnica de la infraestructura para identificar brechas, determinar si estas son corregibles o si es mejor alternativa considerar otra opción de inmueble, que evite incurrir en incumplimientos. Esto permite evitar retrasos, requerimientos adicionales, sobre costos o la imposibilidad de habilitar determinados servicios.
Contar con acompañamiento especializado facilita la interpretación de los requisitos de la Resolución 3100 de 2019 y ayuda a garantizar que la infraestructura cumpla con las condiciones exigidas para la prestación segura de servicios de salud.
El estándar de infraestructura para la habilitación en salud es una herramienta fundamental para proteger la seguridad de los pacientes y garantizar la calidad en la atención. Cumplir con estos requisitos no solo permite obtener la habilitación, sino también fortalecer la confianza de usuarios, aseguradores y autoridades sanitarias.
Una infraestructura adecuada es la base sobre la cual se construyen servicios de salud seguros, eficientes y sostenibles.
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